Nuestro paso más inmediato es identificar y enumerar todos los riesgos potenciales, como se ve a través de los ojos de cada miembro de la compañía, la Junta Directiva y los accionistas, para considerar su posible impacto y probabilidad de ocurrencia, y crear un mapa de cuadrantes (frecuencia e impacto), lo que permite priorizar y dar seguimiento.